Issey Miyake es la casa del diseñador japonés del mismo nombre, que abrió su estudio en Tokio en 1970 y se dio a conocer en París por su trabajo con el plisado y la tecnología textil. Su entrada a la perfumería llegó en 1992 con L'Eau d'Issey, una primera fragancia compuesta por Jacques Cavallier a partir de un encargo singular: un perfume que oliera a agua. Aquella creación fijó el lenguaje de la casa, hecho de notas acuáticas, florales transparentes y maderas limpias, y un diseño de frasco tan depurado como su ropa. Desde entonces sus lanzamientos giran en torno a los elementos naturales: agua, madera, sal, noche.