Le Labo nació en 2006 en el barrio de Nolita, en Nueva York, de la mano de Fabrice Penot y Eddie Roschi. Su idea fue llevar el laboratorio a la boutique: cada frasco se mezcla a mano en el momento de la compra y lleva una etiqueta con la fecha, el lugar y el nombre de quien lo recibe. Los perfumes se nombran con su materia prima principal seguida del número de ingredientes de la fórmula, como Santal 33, de 2011, el que dio a la casa su mayor proyección, y una serie aparte, las City Exclusives, está dedicada a ciudades concretas. La casa trabaja con perfumistas como Frank Voelkl, Daphné Bugey, Maurice Roucel y Alberto Morillas, y pertenece a Estée Lauder desde 2014.