Abre con una ráfaga fresca, clara y rica cítrica de bergamota y limón, acompañada por un toque floral y un fondo de almizcle blanco limpio que me encanta . Huele fresco con un toque aristocrático, tiene ese toque clásico que muchos mencionan del olor a camisa de lino blanco recién planchada.
Para quienes padecemos de sensibilidad nasal, esta fragancia es una verdadera caricia. No tiene notas sintéticas punzantes ni maderas estridentes que inflamen la mucosa o disparen estornudos; todo en ella se siente natural, redondeado y sumamente aireado. No genera fatiga olfativa en lo absoluto. Al ser una estructura de colonia clásica dentro de una colección exclusiva, su proyección es íntima y refinada, con una duración de unas 3 horas en piel.