Liquides Imaginaires nació en París en 2011, de la mano de Philippe Di Méo y David Frossard, con la intención de devolverle al perfume su carácter de rito. La casa publica sus fragancias en trilogías: tres perfumes unidos por una misma idea, vestidos con frascos de aire ceremonial. A lo largo de los años ha trabajado con más de veinte perfumistas, entre ellos Quentin Bisch, Fabrice Pellegrin y Louise Turner.