Magia pura. Entiendo perfectamente por qué ha sobrevivido tantos años; es un clásico absoluto pero que no se siente antiguo, sino atemporal. La salida cítrica es solo el inicio de un viaje que se transforma rápidamente en una sensación cálida y arropadora.
En mi piel se asienta como un talco delicioso, creado por la mezcla de resinas, haba tonka, civet y una vainilla magistral. Es un perfume que te lleva a un lugar mágico de confort. Me ha dado varios cumplidos y, además, es increíble para hacer layering. Es ese aroma "timeless" que toda colección debería tener.
en los años 20 cuando salió este perfume estaba el Orientalismo en su max esplendor en Europa y me hace sentido que sea resultado de esos tiempos, y que sea tan timeless....vale la pena que lo huelas :)