No es una fragancia mala, eso hay que decirlo primero.
Es dulce, ligeramente cítrica sin excederse, con maderas y absenta que insinúan más de lo que entregan. La vainilla existe pero no convence., y en cinco horas, se fue, sin despedirse, sin dejar rastro de todo lo que prometió.
Lo que me molesta no es la fragancia. Es la narrativa que la rodea.
Cuando algo a este nivel de precio no cumple, la industria tiene una respuesta lista: "es para paladares sofisticados, es una fragancia compleja." Esto no es mas que una cortina, cómoda, elegante, y completamente inútil.
La mirra puede y debe ser sublime. Hay casas que lo demuestran con menos recursos y más valentía, Mystery of Myrrhe de Dua Brand, por ejemplo, hace un trabajo más honesto con el mismo territorio.
Myrrhe Mystère no es un misterio. Es una oportunidad perdida con muy buena presentación.