Recién lo pulvericé sentí entrar a un aserradero de maderas finas, como si estuvieras delante de un potente cedro muy elegante, serio y sobrio pedazo de madera, casi inmediatamente toma un giro a un cuero engrasado como cuando lustras unos zapatos con grasa es un aroma peculiar pero para nada chocosa tiene algo dulce quizá me iría por el camino del pachuli algo así como una madera vieja , un poco de hojas secas y especias con matices dulces que recuerdan al cacao o tabaco, en mi piel me dio unas 7 horas pero bien dadas buena proyección y para nada hostigante, una joya.