Bleu de Chanel EDT es un clásico en todo sentido, es decir, atemporal. ¿Por qué? Porque en este perfume el paso del tiempo solo ha hecho una cosa: confirmar su grandeza. Es algo bien hecho y lo que está bien hecho nunca pasa de moda, nunca queda mal; sino todo lo contrario. Tiene todo lo que un buen perfume debe tener, a mi parecer, un aroma encantador para quien lo usa, como para quien lo huele a tu al rededor; este aroma no necesita ser demasiado complejo, ni poco convencional para destacar, para quedarse en la memoria olfativa tuya y de quien te rodea con profundo agrado. Sé que es discutible esto último, pero hablo desde de mi opinión y gusto personal, sin pretender establecer mis palabras como regla general o ley invariable que todo mundo debe acatar. Para nada. Todo lo contrario. Te invito a que te des la oportunidad de probarlo si aún no lo has hecho y qué mejor que hacer aquí con un decant. Es un aroma totalmente versátil, sale fresco y va secando hacia lo maderos jugoso, con unos puntos de incienso nada empalagosos. En fin. Bleu de Chanel EDT: una obra de arte en la perfumería. Te lo recomiendo MUCHÍSIMO y si puedes comprar el set donde viene la versión EDT, la EDP y la Parfum para que los compares y descubras cuál te queda mejor a ti y cuál te gusta más.