Desde el primer uso me enamoré del olor, es dulce, avainilllado y especiado, en la salida se nota un olor como a coñac muy agradable, después de unos minutos abre paso a una vainilla dulce y especiada, con canela que permanece por horas, en el fondo sientes toques de frutos secos tenues y caramelo, me encanto.
Al compararlo con Angel's share diría que tiene similitudes pero son muy diferentes, personalmente me gustó más Khamrah, ya que en angel's share los olores son mucho más naturales pero hace que duren menos y provoco que los olores amanerados y de almendras y praliné se convertirán en galleta de avena y pasas en mi piel, por lo que prefiero Khamrah cualquier día de la semana. Mi única crítica es que el olor dulce se puede sentir muy artificial, más como sacarina que como caramelo, pero me sigue agradando, muy recomendable.